Dimensionamiento de depósitos de agua residenciales y el absurdo de los criterios normativos en Colombia

Dimensionamiento de depósitos de agua residenciales y el absurdo de los criterios normativos en Colombia

Existen en el país ciertos criterios normativos que se encuentran en algunos aspectos claramente desfasados con las condiciones actuales y realidades de nuestras ciudades e infraestructuras de servicio, uno de estos para los que urge una revaluación se refiere al dimensionamiento de los depósitos de reserva o almacenamiento en proyectos residenciales.

Actualmente los diseños hidro-sanitarios en Colombia se ejecutan de acuerdo a la Norma Técnica Colombiana NTC-1500 también conocido como el Código Colombiano de Fontanería, que tiene por objeto establecer los requisitos mínimos que deben cumplir todas las edificaciones para garantizar el funcionamiento correcto de los sistemas de abastecimiento de agua potable; sistemas de desagüe de aguas negras y lluvias; sistemas de ventilación y; aparatos y equipos necesarios para el funcionamiento y uso de dichas redes.

Aunque esta norma no es de obligatorio cumplimiento (no está reglamentada por decreto ley), si ha sido adoptada por la mayoría de empresas de servicios públicos del país ya que se supone (no lo hace en todos los contextos) debe proporcionar directrices y requisitos mínimos que deben cumplir las instalaciones hidráulicas internas, para garantizar la protección de la salud, seguridad, medio ambiente y bienestar público.

Una de los mayores falencias de la mencionada norma técnica (cuya última actualización data de 2004), es que ha heredado algunos criterios, metodologías y conceptos del siglo pasado cuando las condiciones de los servicios públicos de agua y saneamiento eran diferentes a las actuales y existía un alto grado de ineficiencia e intermitencia en el servicio.

Con respecto al tema de los depósitos de almacenamiento residenciales, la NTC-1500 carece de conceptos de sostenibilidad ambiental y criterios de gestión sostenible del agua, los cuales se pueden denotar en dos aspectos:

  • Autonomía. La norma establece: “el volumen útil del tanque de reserva debe garantizar por lo menos el abastecimiento de agua para un día de servicio”. Cuando la tendencia en países desarrollados es eliminar los depósitos domésticos y reducir drásticamente su volumen, la norma da continuidad a un criterio del siglo pasado dando implícitamente la posibilidad al prestador de servicio de dar a la comunidad un servicio intermitente, sin eficiencia en sus actividades de mantenimiento y segmentación que deben tener las mallas de acueducto.
  • Dotación/Consumo. No siendo suficiente exigir una autonomía de mínimo 24 horas, la norma establece que el volumen del tanque se debe calcular de acuerdo con dotaciones establecidas en la tabla 6. Para el caso de viviendas residenciales establece que se debe usar 200 – 250 L/hab-día. Esta dotación dadas las realidades socio-económicas y laborales de las familias es absurdamente alta y además está en contraposición con los lineamientos de la Resolución No. 2320 de 2009 que modifica al Reglamento Técnico de Agua Potable y Saneamiento Básico–RAS, y que en el mayor de los casos habla de dotaciones de 150 L/hab-día.

El resultado de este binomio de criterios inadecuados adoptados de realidades superadas de hace más de 50 años, dan como resultado que los proyectos de vivienda existentes y por construir estén dimensionando grandes volúmenes para sus tanques de reserva, con la generación de graves problemas de salud pública y de ineficiencia en la prestación de servicios.

En este punto vale la pena resaltar el artículo “Gestión sostenible del agua y usos de aljibes domésticos, un binomio incompatible [1]” escrito por el equipo de expertos del Departamento de Ingeniería Hidráulica y Medioambiente de la Universidad Politécnica de Valencia (España).

En dicho artículo, se alerta del uso de depósitos domiciliarios como un rezago no económico sino más bien cultural de los países menos desarrollados y resumen los inconvenientes de exigir normativamente estos depósitos por cinco razones esenciales:

  1. Pérdidas en la calidad del agua.
  2. Consecuencias Energéticas
  3. Implicaciones Económicas
  4. Errores habituales en la medición
  5. Mayor complejidad en la buena gestión de la red

Si bien la tendencia en países desarrollados es la sustitución de bombeos aspirando de depósitos bombeos con aspiración directa de red incorporando dispositivos de protección que mitiguen los efectos de transitorios hidráulicos en la red, un primer paso que podemos seguir en nuestro país es racionalizar el dimensionamiento de estos depósitos de almacenamiento en proyectos residenciales para autonomías de máximo 6 – 12 horas y dotaciones brutas de diseño que no superen los 170- 185l/hab-día.

Es fundamental que el Viceministerio de Agua y Saneamiento Básico revise cuanto antes el tema y cree un marco normativo que evite que los diseñadores hidrosanitarios y las empresas de servicios públicos sigan perpetuando este error conceptual referido a los criterios de dimensionamiento de los tanques de reserva.

De continuar bajo la práctica actual de sobredimensionamiento de estas infraestructuras domiciliarias (consultar artículo de referencia), los esfuerzos por mantener altos estándares de calidad del agua en la red pública serán en vano por los altos tiempos de residencia e inadecuado mantenimiento de estos depósitos, los costos de tanques de almacenamiento sobredimensionados tendrán un importante efecto especialmente en viviendas de interés social y será difícil alcanzar índices de eficiencia en la prestación de servicio con una configuración que favorece errores de medición, fugas y mayor complejidad en la buena gestión de nuestros acueductos.

El lema de este gobierno que se basa en los preceptos de Paz, Equidad y Educación. El acceso un servicio de agua potable eficiente y sostenible no puede ser garantizado si el marco técnico normativo presenta falencias tan significativas aún en los criterios de dimensionamiento más esenciales de las viviendas residenciales. Será posible acaso que no se pueda ver por parte de nuestras autoridades algo tan evidente? – Esperamos por el bien de nuestros recursos hídricos que no.

Equipo Algoritmo Ingeniería

[1] Gestión sostenible del agua y usos de aljibes domésticos, un binomio incompatible. E. Gómez Sellés, E. Cabrera Marcet, J. Soriano Olivares, M. Balaguer. Departamento de Ingeniería hidráulica y medioambiente. Universidad Politécnica de Valencia (España).

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